martes, 9 de octubre de 2012

Sobrevivir a los 14

Muchos hablan de lo difícil que es para los padres convivir con un hijo adolescente. Pero poco comentamos el infierno que pasamos los hermanos mayores! No se dan cuenta que somos nosotros quienes compartimos más tiempo con ese molotov de hormonas? Mi hermano tiene 14 y cada día es una experiencia diferente, la mayoría termina en dolor de cabeza y acidez.
 

Pasan una serie de fenómenos con esto de ser hermana mayor. El más común: te convertís en el chofer de tu hermano. Tus padres están trabajando y al pequeño se le ocurre que quiere salir, tiene cita con el dentista, lo están esperando en zona claro o se le quedaron los libros en el colegio. A quien molestan? Sin pensarlo toca hacerle de taxista. No importa que tengas que volarte toda Managua en menos de cinco minutos, y aparte de eso hay que llegar con una sonrisa, porque claro está que el niño no aguanta una cara seria.


Dos años siendo chofer
Aunque ya estas en la universidad, seguis con las tareas de secundaria. Resulta que le dejan un trabajo, dos horas antes de irte a dormir (el día antes de la entrega) llegan con carita de niño con hambre a demandar pedir ayuda porque no saben usar photoshop y vos ya hiciste no-se-cuantos cursos de diseño. Y pues, encendes la computadora, y te desvelas haciendo el trabajo del pequeño monstruo. La mañana siguiente tenes ojeras de mapache súper sexy.
 

Después están las desveladas por las fiestas, que para mí son las peores; son las 8 y el niño se está alistando (menos mal que para esas no toca ser chofer). Él se va tranquilo con los amigos, a eso de las 11 tus papas ya están pandeados de sueño y suenan las maravillosas palabras “Cristiana, espera a que venga Oscar para abrirle la puerta” y se repite el ciclo vicioso de las desveladas.
 

También hay ocasiones en que toca pedir permiso para que él salga! Típico que llega al cuarto con cara triste porque no le dieron permiso de salir, te tira un cuento barato y el ya-bien-quemado “todos mis amigos van”. Entonces en ese fatídico momento se te hace pequeño el corazón y vas en auxilio del party animal. Conseguís el permiso, y se repite el ciclo de la desvelada.
 

Así vamos los hermanos mayores, aguantando de a poco todos los cambios de humor de los seres estos (que es como que si vivieran diario con la regla). Después de todo, somos los héroes de la historia.
 

Ciao Ragazzi

3 comentarios:

  1. jajaj buena cris!! mori de la risa, tipico, y te comprendo

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  2. Me gusto mucho, no sos la unica

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